Nicaragua es el país centroamericano donde más tardíamente se detectó la epidemia del VIH
y el país que actualmente reporta el menor número de personas diagnosticadas con el virus
en la región centroamericana. A septiembre de 2007 se acumulan 2,924 personas
diagnosticadas con VIH o Sida en el país, de los cuales han fallecido 669.
Mientras en el año 2006 se diagnosticaron 419 personas con VIH (tasa de incidencia 7.6 por
100,000 habitantes), en el nonestre del año se han diagnosticado 396 personas con VIH
(tasa de incidencia proyectada 1 por 100,000 hab). El 15.4% de las personas diagnosticadas
con VIH en este primer semestre, se han detectado en la fase de Sida. Los departamentos
con mayor incidencia del VIH en este periodo en orden descendente son: Región Autónoma
del Atlántico Sur, Chinandega, Managua, Región Autónoma del Atlántico Norte, León y
Masaya.
La epidemia ha ido creciendo aceleradamente en los últimos años. Mientras en el período
1993-1999 se diagnosticaba un promedio anual de 22 nuevas infecciones de VIH, entre los
años 2000-2004 se diagnosticaron 131 nuevas infecciones por año. Actualmente se
diagnostican dos VIH positivos por día, sin embargo se ha calculado un subregistro de 60%.
Aunque la epidemia está afectando principalmente a personas entre 20 y 34 años (58%), se
está desplazando rápidamente hacia los adolescentes. El grupo de edad 0-14 años
representó el 5.6% de nuevas infecciones ocurridas en el año 2006, mientras los
adolescentes entre 15 y 19 años representaron el 6.8%
Asimismo en los últimos años se ha producido una tendencia acelerada hacia la feminización
de la epidemia con una relación hombre-mujer de 2.4 a 1 en los VIH positivos registrados en
el año 2006. La transmisión del VIH está ocurriendo principalmente a través de relaciones
sexuales (92%), con predominio en personas heterosexuales (74%). Los indígenas y
afrodescendientes están invisibilizados en el análisis de la epidemia del VIH en el país.
Las Regiones Autónomas del Atlántico tienen una historia de exclusión social y aislamiento
geográfico que las hace especialmente vulnerables. Factores como la pobreza, alta
prevalencia de infecciones de transmisión sexual, importante proporción de población móvil,
inicio de vida sexual activa a temprana edad, prácticas sexuales de riesgo, y dificultades de
acceso a los servicios de salud, explican el comportamiento de la epidemia en estas
regiones.
(Tomado de: MINSA. Informe Nacional sobre los progresos
realizados en la aplicación del UNGASS Nicaragua. Managua, diciembre 2007.)